Maniquí de una tienda cercana a la Fontana de Trevi

Impresionado por la espectacularidad del monumento, y molesto por el ensordecedor ruido y mala educación de los turistas, me di la vuelta, pero no para tirar una moneda, sino para encontrar a alguien que entendiese perfectamente mi sentimiento, la maniquí de la tienda Benetton opinaba igual que yo, pero ninguno de los dos podía dejar de admirar la Fontana.

Fotografía de David de Haro | 10 de Jun, 2010 | Ciudades, Monumentos | Comentarios (0)




Leave a comment

Capturando el momento con mi iPhone