Caminando e intentando orientarme entre las repetitivas calles romanas, me tropiezo con un gran cambio visual, la plana luz que baña las estrechas calles de la ciudad se convierte en un derroche de brillo y volumen que me obliga a sacar el teléfono del bolsillo para recoger el regalo en forma de foto que Roma me brinda.

1 comment in “Regalo romano”
June 15th, 2010 at 2:50 pm
Dios, David, te estás conviertiendo en todo un poeta… Eh, ¿y el precio de esta foto?
Leave a comment